
Osobuco de pavo con polenta
El clásico milanés en versión de pavo: carne melosa braseada con tomate, gremolata de limón y polenta cremosa con parmesano.
Calorías645 kcal
Proteínas48 g
Carbohidratos60 g
Grasas22 g
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📝 Ingredientes
- 4 rodajas de osobuco de pavo (unos 250 g cada una, con hueso)
- 2 cda. de harina de trigo común (unos 20 g)
- 2 cdas. de aceite de oliva
- 1 cebolla amarilla (unos 120 g)
- 2 zanahorias (unos 100 g cada una) + 2 ramas de apio (unos 60 g cada una)
- 3 dientes de ajo (2 para la salsa, 1 para la gremolata)
- 1 lata de tomate troceado (400 g) + 1 cda. de concentrado de tomate
- 1 pastilla de caldo de pollo + 300 ml de agua caliente
- 200 g de polenta precocida (de cocción rápida)
- 400 ml de leche semidesnatada + 500 ml de agua (para la polenta)
- 40 g de parmesano rallado
- 20 g de perejil fresco + 1 limón sin tratar (la ralladura para la gremolata, 1 cda. de zumo para la salsa)
- Sal, pimienta negra
🍴 Utensilios
- Olla con tapa
- Cazo
- Varillas
- Rallador fino
- Cuchara de madera
- Tabla y cuchillo
📖 Pasos
- Secar las rodajas de pavo con papel de cocina, hacer 2 o 3 cortes en la piel para que no se encoja y salpimentar. Pasarlas por la harina por ambos lados y sacudir el exceso: basta con una capa fina.
- Calentar el aceite en la cazuela a fuego medio-alto. Dorar las rodajas 4 min por cada lado sin moverlas, hasta obtener una bonita costra dorada, y reservarlas en un plato. Si la cazuela es pequeña, hacerlo en dos tandas: si está demasiado llena, la carne se cuece en lugar de dorarse.
- Mientras tanto, pelar la cebolla y las zanahorias y cortarlas en daditos de 5 mm junto con el apio. Picar 2 dientes de ajo. Bajar a fuego medio y rehogar las verduras 5 min en la cazuela, raspando con la cuchara de madera los jugos pegados al fondo.
- Añadir el ajo picado y el concentrado de tomate y remover 1 min. Verter el tomate troceado y el caldo (la pastilla desmenuzada en 300 ml de agua caliente) y volver a poner el pavo con su jugo: las rodajas deben quedar sumergidas en sus tres cuartas partes.
- Llevar a un hervor suave, tapar y dejar cocer a fuego lento 1 h, dando la vuelta a las rodajas a mitad de cocción. La carne está lista cuando se separa fácilmente del hueso. Si la salsa está demasiado líquida, destapar durante los últimos 10 minutos.
- Preparar la gremolata: rallar la piel del limón con un rallador fino (solo la parte amarilla: la blanca es amarga) y picarla con el perejil y el último diente de ajo hasta obtener una mezcla muy fina. Reservar.
- 10 min antes del final de la cocción, llevar la leche y el agua a un hervor suave en el cazo con una pizca de sal, sin que se desborde. Echar la polenta en forma de lluvia batiendo sin parar para evitar grumos y cocer 5 min a fuego lento (o según el paquete), removiendo con una cuchara.
- Fuera del fuego, incorporar el parmesano: la polenta debe quedar cremosa y caer lentamente de la cuchara. Si está demasiado espesa, aligerarla con un poco de agua caliente. Probar la salsa, rectificar de sal y añadir 1 cda. de zumo de limón.
- Repartir la polenta en platos hondos, colocar encima una rodaja de pavo con su salsa y sus verduras y espolvorear generosamente con gremolata justo antes de servir, para que conserve todo su aroma.
💡 Consejo FitBot: Aún mejor recalentado: brasea el pavo la víspera y prepara la polenta solo en el momento de servir. ¿No tienes polenta a mano? Pasta o puré de patata funcionan muy bien.